Entre un sin fin de hojas me cantas dulcemente,
te escucho como lo hacía en ese entonces,
y te dibujo con el rostro que tenias,
no con ese que hoy me entregas de manera fría.
Entre las hojas leo tu nombre rápidamente
y me hablas de manera cómica,
eramos amigos, confidentes e íbamos de la mano,
hasta ese momento en que al parecer, te sucedió algo.
Leyendo hojas con fechas tardías, te desdibujas,
busco ese algo que te cambió y te dejó como una sombra,
una que hoy no alcanzo y que se pierde en mi memoria,
una que con su silencio imperturbable me abraza y me agobia.
No existió jamas pena, dolor o angustia,
solo un vacío que te entregaba a toda hora,
esperando para pasarte el montón de hojas
esas que vendiste o tiraste para que se las llevaran las olas.
...y el agua, con todo su ser, genera hijos que son las olas, y ellas creen ser en si "totales", hasta que se funden nuevamente con la fuerza absoluta, una que les quita la ilusión de haber sido tal vez no solo ideales, por un segundo ser verdaderamente "reales"
Hojas blancas, hojas amarillas, hojas sin tinta, hojas que caen del árbol "Vacías".
domingo, 30 de diciembre de 2012
jueves, 27 de diciembre de 2012
El fin del Mundo
Y así sucedió, luces extrañas, movimientos sin uniformidad, des- alineación, alienación , sujetos objetivados ¿ la dignidad kantiana ?, eso nunca fue horizonte, y finalmente detrás de aquellos peyorativos nombres para definirte tú mismo, no se encuentra otro que "el yo más profundo", agonizante bajo la carga del otro.
El sujeto en cuestión cayó tan rápido como un zeppelin en llamas, y lo primero en caer, fue el mundo. Primero sus paredes, ellas y sin piedad se derrumbaron desde los cimientos, una especie de vuelta de mano, pues las piedras ubicadas a la fuerza junto al cemento, arremetían presurosas contra la cabeza de su opresor, liberándose de su prisión con su propia muerte. Segundo, y seguido del derrumbe de las paredes, fueron sus miedos los siguientes, ellos escaparon libres a un mundo que se consumía en consumismo y se olvidaba de él, en el olvido del mismo yo, fue entonces cuando el mundo se torno un lugar peligroso, lleno de realidad, y cuando tomo tanto ser como para ponerse frente a mi endeble realidad, sacó de su chaqueta una imagen, y con solo eso, el mundo riendo cruelmente, y llorando por ambos, se perdió para siempre, lejos de si, y lejos de mí.
Para cuando pude despertar, no era yo el que abría los ojos, era un "pseudo-yo", comencé a buscarme infructuosamente, y el mundo no era más que un recuerdo con olor a naftalina. Finalmente, atado como un loco a una especie de cama, comencé de a poco según ellos " a recuperar la cordura". Cuando estuve sano, abrí las puertas de aquella casa con mis propias manos y para mi asombro... ¿ quienes eran ellos ? aún recuerdo sus gritos, monos completamente desaforados con trapos en el cuerpo, gritando y saltando, todos con mi rostro sin ser yo, y sin ser realmente ellos, era un espectáculo decadente. creo que fue entonces cuando comprendí aquella imagen, eras tú, atormentándome volviéndome a otros solo para descubrir lo vacío que me dejaste, y lo vacío que los dejaste a todos, el mundo totalmente sin sentido, terminó, y paradojicamente, y aunque te rías, también comenzó, otra vez, pero no te olvides, bajo el mundo yace la tierra con el polvo de otros tiempos, y bien lo sabes, el espacio no tendrá siempre tu imagen me dijiste, quizás a gritos, o quizás susurrando.
El final, un controversial comienzo, uno que nos dice:
"Tus miedos y tus paredes ceden ante el ser de una realidad, una que se liberó solo para escapar de mí, de ti y de nosotros".
El hombre sano, que sanó después de enfermar de locura, no supo más que inventar una realidad, la que finalmente me tomo del cuello, cortó poco a poco mi ser, para absorberlo y volverse una pared que me escondió como su miedo más terrible... Pero escucha esto, prometo que algún día me liberare !
domingo, 23 de diciembre de 2012
Desde sus ojos
Ayer miré tu cara, y el sol alumbró tus ojos marrones,
el día comenzó, moviéndose desde mí al horizonte,
me diste tu mano, y luego miraste en mis ojos llenos,
miraste profundamente y una caricia se hizo fuego.
¿ Caminarías? te dije moviendo mi cabeza, frunciendo el ceño,
y tú, tomaste el camino y te volviste mi sendero,
sendero y horizonte, donde mis ojos se posaron,
seguí tras tuyo, seguí, seguimos, y seguiremos andando.
Dos pasos y dos más, dos tuyos y una mirada atrás,
mi sonrisa, tus ojos, dime ¿cual es el camino que lo ignoro?,
déjame tomar el primer paso, no te aventures en un zafarí incierto
y caminemos que voy atrás tuyo, mirando el presente y tú, mi porvenir eterno.
Ayer me di cuenta que no me entendías, y que jamas lo hiciste,
y yo aun te seguía, nos seguíamos sin entender ese ¿Qué dijiste?.
No importa, no era necesario hablar, crecí siguiendo tu camino, eres la verdad.
Yo, te miró desde el suelo, y mi horizonte fuiste y serás tú, feliz era yo, feliz, tú y yo. - Una Mascota, tu mascota, tu amigo, "Desde sus ojos".
lunes, 10 de diciembre de 2012
Un día común
Hoy el tiempo fue diferente,
debería haber brillado el sol, pero se nublo extrañamente,
después de recorrer el espacio en búsqueda de respuestas dejé ir una galaxia completa.
cuando volví a la tierra, y llegue a mi habitación,
extrañamente los astros se confabularon en mi velador.
Dos hojas y tres corazones desteñidos, todos por el tiempo
ninguno por mis manos, solo por mi olvido.
Después de mirar apacible un árbol navideño
mis manos vinieron a contarle un día extraño en lo común de este terrible tedio.
debería haber brillado el sol, pero se nublo extrañamente,
después de recorrer el espacio en búsqueda de respuestas dejé ir una galaxia completa.
cuando volví a la tierra, y llegue a mi habitación,
extrañamente los astros se confabularon en mi velador.
Dos hojas y tres corazones desteñidos, todos por el tiempo
ninguno por mis manos, solo por mi olvido.
Después de mirar apacible un árbol navideño
mis manos vinieron a contarle un día extraño en lo común de este terrible tedio.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Y eso era
Estaba lloviendo
y eso era,
yo caminaba bajo el cielo
y encima de la tierra,
fui a comprar a la esquina
y el cielo era claro,
era también oscuro
un tanto opacao`.
Me vine de vuelta
y no apresurado,
llovía más fuerte
sin mediar aviso se ha largao'.
Después de entrar y mirar por la ventana
vi que el cielo se abría para decir algo
y cuando escuché me dijo:
"tu tiempo es precioso por eso por los dos he llorao`"
y eso era,
yo caminaba bajo el cielo
y encima de la tierra,
fui a comprar a la esquina
y el cielo era claro,
era también oscuro
un tanto opacao`.
Me vine de vuelta
y no apresurado,
llovía más fuerte
sin mediar aviso se ha largao'.
Después de entrar y mirar por la ventana
vi que el cielo se abría para decir algo
y cuando escuché me dijo:
"tu tiempo es precioso por eso por los dos he llorao`"
jueves, 29 de noviembre de 2012
El Día Soleado
Aún recuerdo aquel momento. Fue un día soleado, yo iba feliz, hasta que sucedió aquello. No era tan mala persona, sin embargo, tampoco era buena persona, era de esas personas que solía ser buena en ocasiones, cuando le convenía, y mala en otras, bueno muchas veces y también cuando le convenía. Se acercó para contarme un secreto. No eramos amigos, eso ya fue extraño, jamas me había preguntado hasta hoy, el porque se acercó ese día, justo ese día, bueno, hay muchas cosas que no puedo comprender, simplemente se liberó de aquel secreto que para él no era una carga, me dijo unas "verdades" que calaron en mi como cien cuchillos. Aun recuerdo, caminamos subiendo una escalera, los pies marcados en aquel sendero solo indicaban que yo, estaba en contra del camino, y cada palabra que escuché no hizo más que volverse humo cuando un cigarro de alguna persona, inundo mi cabeza con "vagas preguntas" y la incertidumbre se apoderaba hasta dejarme pequeño. Estoico, quizás un poco hipócrita - Mostrándome fuerte - escuché atento, y me pidió consejos, a lo que respondí casi mudo, diciendo que solo debía pensar, luego se fue, dejándome con el más terrible de los canceres, el cual, hasta el día de hoy carcome mi cerebro.
Fue raro ese día, hacia calor, pero un calor aún mas grande subió por mi espalda, llego hasta mis hombros, mi corazón latía fuerte, luego se volvió frió, me sentí raro, finalmente, se acento como una arritmia, y empezó a bombear preguntas, una tras otra. Me fui herido por aquella confesión, luego nada era igual, mis ojos ahora miraban desde la verdad, esa persona no mentía, raro en esa persona, pero pude objetivar esa conversación y casi por vía negativa, abstraer la verdad, que para mi lastima, era la misma que me contó.
Que día más terrible, tenia pensado hacer tantas cosas, y así como la corriente se lleva al río, él rió por verme en la corriente de la verdad, río arriba, me iba perdiendo, y lo peor, ya estaba medio muerto.
De noche, en mi casa, pensaba en aquel día, y en los grupos de personas que como jaurías mordían las ideas que se hacían de otra persona, fue ahí, cuando aquella verdad volvió para atormentarme, y yo, triste, me perdí en historias fantasiosas que salían desde una profunda melancolía y la decepción de saber que me mentías y bueno, que lo sigues haciendo. Luego y un año después, otras verdades aparecieron.
Los días posteriores al fatídico día soleado, estaba nublados, era como si el tiempo estuviera conmigo, pensativo, y ambos arremetíamos preguntas, él contra nosotros, y nosotros contra el tiempo. Aquella conversación de cien cuchillos, la quise olvidar, me dije - no importa, sigamos siendo como somos, no queremos más que hacer el bien - y con una sonrisa, me fui, aun un poco triste, pero con la esperanza de remediar la herida.
Hoy, es el atardecer de ese día y eso que ha pasado más de un año, aun no se oscurece, estoy esperando que el sol se oculte, no para esconderme, sino para salir a contar las estrellas, y la luna. Ojala pueda escucharme y así contarle todo, para que, si tengo fortuna, le pueda decir al sol - mira las estrellas que conté para ti, espero me regales un poquito de tu luz, y no se esconda para tener que contarle a mi sombra, los pecados que cometí y confesarme, por adorar a un Falso Dios.
martes, 27 de noviembre de 2012
El científico y su mundo
Mirando, por sobre sus ojos,
un científico ideó humilde su mundo.
le puso una pisca de método,
y unas cucharadas de rigor,
mas, se le olvido agregar más de una razón a esa creación .
Lo cocinó, a fuego lento, en su mirada,
el mundo ardía, brillaba, era precioso.
Mas cuando estuvo listo, y quiso con él conversar,
el amanecer fue noche, y la noche, oscura a su pesar.
Ambos al amanecer, lejos uno del otro,
uno de día, otro en su ocaso tormentoso.
Imaginando que conversaban, de alguna cosa interesante,
el mundo le decía, ingenuo, al señor "pensante"
Soy una idea, en tu cabeza que no se objetiva,
aquí estoy, lejos, tal vez, en una jaula.
De hierro dijo su creador, y te quiero arrancar,
traerte a mi mundo, conocerte, de verdad.
Luego, en un momento, se miraron en el vació,
se preguntaron desde lejos, y aun mirando el vidrio.
Casi vomitando, de anhelo por ver sus ojos,
el señor miro el té que flotaba en su mundo,
y el mundo, el café, el que tomaba como Kant- invariable.
- El vahído en tu consulta, es temblor en mi cabeza
dijo el mundo, girando sin un claro sentido, con un eje "rotativo".
a lo que el científico respondió, más que dolido:
- Tu silencio me Ahoga, me desprende de mi suelo fundante -
y se quedo callado, arraigado, tranquilo, tal vez solo para conservar ese ultimo suspiro.
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