jueves, 27 de diciembre de 2012

El fin del Mundo

Y así sucedió, luces extrañas, movimientos sin uniformidad, des- alineación, alienación , sujetos objetivados ¿ la dignidad kantiana ?, eso nunca fue horizonte, y finalmente detrás de aquellos peyorativos nombres para definirte tú mismo, no se encuentra otro que "el yo más profundo", agonizante bajo la carga del otro.
El sujeto en cuestión  cayó tan rápido como un zeppelin en llamas, y lo primero en caer, fue el mundo. Primero sus paredes, ellas y sin piedad se derrumbaron desde los cimientos, una especie de vuelta de mano, pues las piedras ubicadas a la fuerza junto al cemento, arremetían presurosas contra la cabeza de su opresor, liberándose de su prisión con su propia muerte. Segundo, y seguido del derrumbe de las paredes, fueron sus miedos los siguientes, ellos escaparon libres a un mundo que se consumía en consumismo y se olvidaba de él, en el olvido del mismo yo, fue entonces cuando el mundo se torno un lugar peligroso, lleno de realidad, y cuando tomo tanto ser como para ponerse frente a mi endeble realidad, sacó de su chaqueta una imagen, y con solo eso, el mundo riendo cruelmente, y llorando por ambos, se perdió para siempre, lejos de si, y lejos de mí.
Para cuando pude despertar, no era yo el que abría los ojos, era un "pseudo-yo", comencé a buscarme infructuosamente, y el mundo no era más que un recuerdo con olor a naftalina. Finalmente, atado como un loco a una especie de cama, comencé de a poco según ellos " a recuperar la cordura". Cuando estuve sano, abrí las puertas de aquella casa con mis propias manos y para mi asombro... ¿ quienes eran ellos ? aún recuerdo sus gritos, monos completamente desaforados con trapos en el cuerpo, gritando y saltando, todos con mi rostro sin ser yo, y sin ser realmente ellos, era un espectáculo decadente. creo que fue entonces cuando comprendí aquella imagen, eras tú, atormentándome  volviéndome a otros solo para descubrir lo vacío que me dejaste, y lo vacío que los dejaste a todos, el mundo totalmente sin sentido, terminó, y paradojicamente, y aunque te rías,  también comenzó, otra vez, pero no te olvides, bajo el mundo yace la tierra con el polvo de otros tiempos, y bien lo sabes, el espacio no tendrá siempre tu imagen me dijiste, quizás a gritos, o quizás susurrando.
El final, un controversial comienzo, uno que nos dice:
"Tus miedos y tus paredes ceden ante el ser de una realidad, una que se liberó solo para escapar de mí, de ti y de nosotros".
El hombre sano, que sanó después de enfermar de locura, no supo más que inventar una realidad, la que finalmente me tomo del cuello, cortó poco a poco mi ser, para absorberlo y volverse una pared que me escondió como su miedo más terrible... Pero escucha esto,  prometo que algún día me liberare !


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