sábado, 30 de agosto de 2014

Los ojos y la puerta




Una pequeña vivencia,
alojada en mi conciencia,
fenómeno de unos mil soles,
¿mundana o terrena?
Una, pequeña vivencia,
alojada, en mi conciencia,
fenómeno, de unos mil soles,
¿mundana y terrena?
Una pequeña, vivencia,
alojada en mí, conciencia…
fenómeno de unos mil, soles,
¿mundana…terrena?

(a la desdicha del hombre, le brillan las luciérnagas)
(Luciérnagas, brillan a la desdicha del hombre)

Antes del comienzo, el  pensamiento era una pregunta abierta, tan abierta que no encontraba conclusión alguna. En el vacío de su propia extensión, el pensar no lograba conjugar ese verbo, jamás había pensado en la cosificación, ¿alguno lo había hecho?…
Algo sucedió  pero el espacio llegó a un lugar, definido, se cerró en signo de pregunta y el verbo pudo conjugarse, casi sin saberlo, la respuesta abrió el universo.
- De rodillas!: gritó el hombre.
-De rodillas!: respondió una voz
¿Acaso quieres jugar? : susurró el hombre
.....; respondió la voz
(Los ojos se abrieron y arrancaron de su puerta)

domingo, 27 de julio de 2014

Una vuelta al sol

Se me secó la poesía,
se sentía mal en mi corazón,
el sol dio una vuelta completa,
y su maldito calor la espantó
Se me quemó la poesía,
dudaba como el aire en mis pulmones,
y la luna estática siguió mirando,
y su terrible indiferencia cayó a raudales.
Se me perdió la poesía,
¿alguien ha visto su versátil carita?
dio la vuelta a la esquina,
se fue rimando y no la entendía.
Se me escapo la poesía,
no se si en mi alma se encuentra,
mi tierra está lejos
mi pies están lentos,
y su bendito color se escapó,
y me duele que se pierda entre mis dedos.
Extraño mi poesía,
y más extraño me siento,
¿a dónde está mi poesía?
y el sol gira su rostro, y gira el mundo,
o así lo voy sientiendo

jueves, 10 de julio de 2014

Cuando



Cuando nuestras sombras se pongan aun más grises,
mira el sol de media tarde,
y si me dices que se funden con la luz…
piensa en que puedo prender fuego.

Cuando tus ojos negros de rabia pregunten de nuevo ¿mentías?
y yo esquive el hielo entre nuestros cuerpos,
me preguntaré que será del niño que contó cuentos,
y de la vana ilusión que se vistió del más hermoso sueño.

Cuando se apaguen nuestras luces acuérdate,
y cuando se prendan tus ojos en llanto “pregúntate”,
porque cuando el viento susurre nuestros nombres solo quedará una sombra que se difumina en el aire,
que se pierde en el recuerdo, que va y viene,
pero que no herirá con su verso nunca más a nadie.

martes, 24 de junio de 2014

El momento de la palabra

En un lugar que nadie jamás ha definido,
entre la bruma de la ambiguedad se esconde.
Vive oculto, sus ojos escarban el exterior y miran su hogar.
Tras sus ojos, escondido,
acecha al mundo y está agazapado... el todo es inminente.
Qué más, él está apunto de saltar, de vivir, de hacerse realidad,
y su corazón - presa de si mismo -se refugia en el anhelo.
Un silencio recorre ese instante....
No hay nada más...
El verrtiginoso solipsismo lo inunda todo, la luz al final,
y el pensamiento se hace  acción devorándolo todo.
En ese momento el verbo dejó sus umbrales y pasó al ser... conjugado.

El octuple noble camino medio

Y así comenzó, desde pequeño el YO
el que se enaltece en su objetivación,
pronto pierde todo poder,
se entrega a la dialéctica descendente.

Y así continuó, mediando entre el objeto y el yo,
ahora limitado, se debilita en condición,
no sabe qué hacer o que decir,
desciende a la escala de los mortales.

Presa de su limitada realidad,
cae en la esfera de lo cognoscible,
el hombre se hace uno con el objeto,
desarraigando su existencia pierde lo sublime

¡¡ Y qué Limitado !!, débil, foráneo en sí mismo,
ha dejado de ser realidad nouménica para sí,
ahora es fenómeno de otro...
el hombre apegado, unido, soslaya su infinitud... la vende al mejor postor.

Y así terminó, un gran YO condicionado,
el que se volvió objeto, el que se agotó,
uno sin misterios cae presa de ideal que fabricó,
no hay más caminos... solo quedaba 1 de los 7 restantes....
Ahora no existes como antes, ahora eres objeto de ti mismo,
presa del tiempo, te duele no tener suelo...
y hombre noble deja de ser un fin y se vuelve para sí mismo un medio.

miércoles, 11 de junio de 2014

Voy a dormir...

Dientes de flores, cofia de rocio,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía;
Acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: déjame romper los
brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases para que olvides...Gracias...Ah, un
encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

Voy a dormir... Alfonsina Storni (Argentina)

(A fines de octubre de 1938 partió para Mar del Plata, escribió "Voy a dormir", su testamento poético, y se arrojó a las olas, dando fin a sus días)

Con su permiso señora Alfonsina, pego su poema y revivo su recuerdo en su obra, un golpe directo que hace llorar a cualquier persona...creo, sinceramente, que cuando un poema gusta y duele, es un poema, ¿por qué? porque lo sientes. Descanse en paz doña Alfonsina Storni, vaya a dormir...

sábado, 7 de junio de 2014

El profesor en práctica


Un delantal nos esperaba – y nuestras ansias estallaban,
rompió a llover energía, truenos y relámpagos centellaban,
un súbito palpitar se apoderó de nuestro pecho,
y estábamos frente a ellos,
sus ojos expectantes y curiosos nos decían,
“Bienvenidos al más hermoso y difícil sueño”.

Ojos vigías, extraños en una realidad que ya era lejana,
cuando de pronto pudimos tomar el timón y dirigir esta barca.
¡No lo saben!,¡ El fuego recorrió el mundo entero!
y la sala de clases, ese ser entero se volvió vivo,
cada uno dejo de ser un numero y se transformo en un nuevo universo.

El timbre, sus risas, sus preguntas y anhelos,
nadie lo sabe, pero mueres para transformarte en algo nuevo
y es demasiado evidente, casi tan poderoso que no lo entiendes,
algo tan mágico que escapa en forma de sonrisa cuando lo sientes.

Y aquí sucede, en un humilde lugar,
donde todos hemos estado y solo algunos pueden regresar,
de delantal blanco otra vez,
para reunirte con un curso de diferentes edades,
el profesor vuelve al colegio “no para enseñar”
sino aprender de universos en un observatorio gigante.

“En la sala de clases la Filosofía toma un sentido nuevo.
En la sala de clases convergen universos enteros.
En la sala de clases pienso en la responsabilidad que tenemos,
En la sala de clases somos espectadores del nacimiento del pensamiento”