martes, 24 de junio de 2014

El momento de la palabra

En un lugar que nadie jamás ha definido,
entre la bruma de la ambiguedad se esconde.
Vive oculto, sus ojos escarban el exterior y miran su hogar.
Tras sus ojos, escondido,
acecha al mundo y está agazapado... el todo es inminente.
Qué más, él está apunto de saltar, de vivir, de hacerse realidad,
y su corazón - presa de si mismo -se refugia en el anhelo.
Un silencio recorre ese instante....
No hay nada más...
El verrtiginoso solipsismo lo inunda todo, la luz al final,
y el pensamiento se hace  acción devorándolo todo.
En ese momento el verbo dejó sus umbrales y pasó al ser... conjugado.

El octuple noble camino medio

Y así comenzó, desde pequeño el YO
el que se enaltece en su objetivación,
pronto pierde todo poder,
se entrega a la dialéctica descendente.

Y así continuó, mediando entre el objeto y el yo,
ahora limitado, se debilita en condición,
no sabe qué hacer o que decir,
desciende a la escala de los mortales.

Presa de su limitada realidad,
cae en la esfera de lo cognoscible,
el hombre se hace uno con el objeto,
desarraigando su existencia pierde lo sublime

¡¡ Y qué Limitado !!, débil, foráneo en sí mismo,
ha dejado de ser realidad nouménica para sí,
ahora es fenómeno de otro...
el hombre apegado, unido, soslaya su infinitud... la vende al mejor postor.

Y así terminó, un gran YO condicionado,
el que se volvió objeto, el que se agotó,
uno sin misterios cae presa de ideal que fabricó,
no hay más caminos... solo quedaba 1 de los 7 restantes....
Ahora no existes como antes, ahora eres objeto de ti mismo,
presa del tiempo, te duele no tener suelo...
y hombre noble deja de ser un fin y se vuelve para sí mismo un medio.

miércoles, 11 de junio de 2014

Voy a dormir...

Dientes de flores, cofia de rocio,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía;
Acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: déjame romper los
brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases para que olvides...Gracias...Ah, un
encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

Voy a dormir... Alfonsina Storni (Argentina)

(A fines de octubre de 1938 partió para Mar del Plata, escribió "Voy a dormir", su testamento poético, y se arrojó a las olas, dando fin a sus días)

Con su permiso señora Alfonsina, pego su poema y revivo su recuerdo en su obra, un golpe directo que hace llorar a cualquier persona...creo, sinceramente, que cuando un poema gusta y duele, es un poema, ¿por qué? porque lo sientes. Descanse en paz doña Alfonsina Storni, vaya a dormir...

sábado, 7 de junio de 2014

El profesor en práctica


Un delantal nos esperaba – y nuestras ansias estallaban,
rompió a llover energía, truenos y relámpagos centellaban,
un súbito palpitar se apoderó de nuestro pecho,
y estábamos frente a ellos,
sus ojos expectantes y curiosos nos decían,
“Bienvenidos al más hermoso y difícil sueño”.

Ojos vigías, extraños en una realidad que ya era lejana,
cuando de pronto pudimos tomar el timón y dirigir esta barca.
¡No lo saben!,¡ El fuego recorrió el mundo entero!
y la sala de clases, ese ser entero se volvió vivo,
cada uno dejo de ser un numero y se transformo en un nuevo universo.

El timbre, sus risas, sus preguntas y anhelos,
nadie lo sabe, pero mueres para transformarte en algo nuevo
y es demasiado evidente, casi tan poderoso que no lo entiendes,
algo tan mágico que escapa en forma de sonrisa cuando lo sientes.

Y aquí sucede, en un humilde lugar,
donde todos hemos estado y solo algunos pueden regresar,
de delantal blanco otra vez,
para reunirte con un curso de diferentes edades,
el profesor vuelve al colegio “no para enseñar”
sino aprender de universos en un observatorio gigante.

“En la sala de clases la Filosofía toma un sentido nuevo.
En la sala de clases convergen universos enteros.
En la sala de clases pienso en la responsabilidad que tenemos,
En la sala de clases somos espectadores del nacimiento del pensamiento”

martes, 27 de mayo de 2014

Lo "mismo" de siempre

Tomé la misma micro hacia el centro de concepción, ésta me dejó en el mismo lugar de siempre, pasé a comprar el alimento para mascotas que siempre compro y entré al lugar que solía ir siempre en verano. Conversé con las mismas personas, arreglamos algunas diferencias y bajé la misma vieja escalera, ya no era lo mismo, al final de ella ya no había nadie... Caminé por la galería en soledad, dos hombres arrastraban bolsas de algodón enormes y como siempre, personas abstraídas en sus celulares no se daban cuenta que ya no era lo mismo de antes, seguí caminando, mas diferente que de costumbre. Salí a la calle,  la misma señora ciega cantaba donde solía hacerlo, la catedral imponente me miraba de reojo y yo, iba cabizbajo a tomar el sol, ya no era lo mismo, me molestaban mis manos, me increpaba mi cotidianidad y para variar mis ojos se humedecían en recuerdos. Me encaminé a la micro, la misma que suelo tomar, la esperé y pasó con algo de retraso,  me subí dirigiéndome a mi hogar, la misma música en el celular me acompañó (pero tenía otro significado). Me extravié rápido en un mar de pensamientos y no era un día común, ya no era lo mismo de antes, uno que no siempre fue así – este día era diferente –y  desde lejos mi soledad me miraba extrañada, mis reflejos en los espejos me reclamaban ausencia, lloramos ambos y me recogí en mi pequeño asiento del bus, y el día lo hacía peor con su sol sin calor pues hacía frío y estaba triste, y la micro me llevaba a mis obligaciones y bueno, la misma historia – la de siempre – pero con algo diferente.
Haciendo lo mismo de siempre, una y otra vez, cuando notas que algo falta, las diferencias pesan, lo cotidiano se vuelve extraño, te desdoblas en recuerdos y no te reconoces, los reflejos reclaman ser.

viernes, 23 de mayo de 2014

El mito del Eterno Retorno: El Problema del agua



El mito del Eterno Retorno: El Problema del agua

…En un espejo el agua se miraba fijamente… Horas intentando reconstruir su rostro, y no pudo, era demasiado nítida la imagen no había contraste alguno… y así comenzó este gran problema…así comienzan muchos de los más grandes dilemas.

El agua no podía armar un rompecabezas, y se deshacía en lágrimas, lloraba mares de pena.
El agua tenía un drama, y no había obra que lo aguantase,
no había nadie dispuesto a actuar con ella, le susurraba el aire.
El agua tenía un dilema ¿En qué estado he de ser perfectible?
y pensaba en frío - volátil y en sigilo-  y no alcanzaba ni sus propias orillas,
era un mar de cristales vivos.
El agua tenía cuestionamientos, y se escapaban de entre sus manos,
“le caía la gota” e iba desapareciendo entre la tierra y el espacio.
El agua tenía una preocupación que no la dejaba dormir en paz,
corría de un lado para el otro y no podía estancarse jamás.
El agua tenía un problema, y era su nitidez, su transparencia, no había misterio alguno, ¿Qué hacer con su perfección?... no había respuesta… ese era su mayor aporía, su dilema, y entre preguntas contra el tiempo se evaporaba, desaparecía su rostro entre la niebla.

…Y en un espejo ella se miraba fijamente, buscándole sentido a la frase “agua es vida”, mientras  el mundo avanzaba en edades…mientras el rio de Heráclito fluía…

Cuenta el oráculo que cuando ella deje de preguntarse eso, los compuestos dejarán de unirse en armonía, que el agua no será más vida, que se secará el mundo y que morirán las preguntas, las dudas y toda aporía…. Pero mientras nosotros inventamos teorías, el agua se seguirá preguntando.

sábado, 17 de mayo de 2014

Dime


Fuerte y decidida, dime por qué me gritas
ven y tómame la cabeza
rómpela con las verdades que me digas.
Poderosa y rauda dime por qué me miras
dame un golpe en las mejillas
destruye mis ojos y quiebra los cristales,
haz que fluya sangre viva.
Ahora dime, por qué me empujas
mientras caigo a mi tumba
destruye lo que pase ¡destrúyeme!,
sonarán en el concreto mis sienes...
Dime sombra, que eres fuerte y decidida,
¿por qué me sigues  si te llevo al sol para que te extingas?

… Y de colores voy - negro sepulturero - llevando a mi sombra hacia la luz que le dará muerte.