jueves, 1 de agosto de 2013

Una pulga en la oreja

Estaba un hombre sentado en una silla,
mirando a uno de sus caballos, le surgió una duda canina.
¿ y tú , y tu espalda por qué contienen vida?
y el caballo relinchó y lanzó una patada furtiva.
El caballo manso animal, oscurecido por su propio pensar,
siervo de otro dueño se puso a predicar:
mis pulgas me pican y se envenan con mi sangre,
beban hijas mías - nuestra ponzoña es grande -
y el hombre ensillando a su caballo partió rumbo a la vida,
no era mal hombre, eligió mal a esa compañía.
un hombre con un perro, con un caballo y sin mujer en su pecho,
un hombre muerto por el veneno de una sangre,
de una sangre que manchó sus mansas manos y  nubló su semblante.

Un hombre bueno y un mal amigo, el malas pulgas le decían.

¡¡ las pulgas pueden matar (o eso dice la gente) , ante la duda tengo un veneno que será nuestra salvación, nuestra cura, y la maldición desaparecerá para siempre !! (salud) :)

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